Montar una tienda online


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y además, venderle a todo el mundo y de inmediato… esa sonrisa que asoma por la cara y ése subidón te dicen de que vas a leer cómo ganar dinero con tu tienda en cuatro clics !!!

Vamos a ver una cosita. Cuando abriste la puerta de tu negocio por primera vez, ¿tenías clientes esperando para comprarte? El sentido común es el más común de los sentidos y nos dice que los milagros no son cosa de todos los días.

Negocio abierto

Montar una tienda online NO ES BARATO. Principalmente porque el 99% de quiénes la quieren sólo saben que quieren y/o necesitan vender sus productos y/o servicios sin tener ni idea de lo que iba a costar. Cuando el primer programador o la primera empresa les habló de tres, cuatro o siete mil euros, se fueron a Google y alli teclearon la frase fatídica (o apareció cómo por arte de magia): «montar tienda online GRATIS«

La tienda online, con sus dolores de cabeza

¿Qué pasó? Que se empezaron a amontonar los problemas. Aquello parecía la panacea y resultó ser la odisea. Que todo era fácil, sencillo, bonito y además, funcionaba solo !!! Que ibas a vender en las dos primeras semanas y en cuatro meses apenas tienes 20 visitas que, además de no comprar, tampoco preguntan nada. Más claro, que has perdido tiempo, ganas, ilusión y dinero, mucho dinero.

Seamos realistas. A día de hoy, sólo si eres fabricante o un distribuidor con una exclusividad firmada de un producto/servicio necesario, tienes el margen para tener la tienda. En caso contrario, nuestra recomendación sincera es que NO montes una tienda. Contrata personal especializado en gestión de redes sociales o aprende tú si tienes tiempo (le llaman Community Manager, profesión en la que te tiras todo el día en redes sociales haciendo tareas de promoción/venta/responder preguntas…).

Entonces, ¿que hay que hacer? Lo primero es saber lo que quieres. En éstos últimos años hemos dejado de montar tiendas porque el cliente quiere vender y cree que es a costa de lo que sea. así que la primera pregunta es que te avanzamos en el párrafo anterior: «¿eres fabricante o distribuidor exclusivo?«.

Si la respuesta es negativa, la respuesta es igualmente negativa. Si por el contrario es positiva, estudiaremos adonde quieres llegar, el target, los mercados y la distribución, así cómo los envíos y pagos. Por poner un ejemplo, si eres apicultor y tienes una miel de calidad superior pero sólo quieres vender en tu pueblo y alrededores por temas de costes y producción, entonces no montes una tienda, sigue con el «boca a boca». Si te planteas expadir e invertir, entonces tenemos una reunión pendiente.

Abejas, miel y tienda online

Meterse a abrir una tienda online lleva implícitos una serie de gastos que pueden incluso no llegar ni a amortizarse, esa posibilidad existe, es muy real y no debe menospreciarse, así que aparte del producto/servicio, también debes tener un balance contable que te permita afrontar inversiones, una inicial y otra recurrente.

Piensa fuera de la caja. ¿Puedes permitirte afrontar la tienda online?

Con todo ésto no te decimos que no abras una tienda online, te decimos que nosotros estaríamos encantados de hacer una tienda por semana siempre y cuando tu negocio sea rentable con ella. En caso contrario sólo tendríamos clientes enfadados por no hacer las preguntas adecuadas y ofrecer soluciones en nuestra área. Y eso que no hemos hablado ni de la competencia, ni de los comparadores, ni de los requisitos legales y menos aún, de las grandes compañías de internet… lo dejamos para otra ocasión.

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